Artículo del Rector en el Listín Diario – jueves, 28 de julio de 2016

Rolando Reyes

Rolando Reyes

jueves, 28 de julio de 2016

Primer Tiro
Según los datos oficiales disponibles, el déficit fiscal del Gobierno Central acumulado hasta el mes de junio, medido por debajo de la línea (criterio según el cual el déficit es igual a la diferencia entre los desembolsos de nuevos préstamos y deudas contraídas y las amortizaciones o abonos realizados a las deudas y prestamos existentes) ascendió a RD$ 55,622.0 millones, equivalente al 73% del déficit aprobado para todo el año, cuyo monto asciende a RD$ 75,589.2 millones. Las implicaciones de esta aceleración del déficit durante el primer semestre y sus consecuencias macroeconómicas para el segundo semestre han sido analizadas en otras entregas de esta columna, asumiendo, como debe asumirse, que el Gobierno hará los arreglos necesarios para cerrar el año con un déficit igual o parecido al contemplado en el Presupuesto. El asunto va más allá de los análisis presupuestarios comunes y corrientes, los cuales se centran en el monto absoluto de déficit, sin tomar en cuenta sus impactos y las fuentes de su financiamiento.

Segundo Tiro
La entrega de esta columna con más relación al tema planteado es la del 18 de mayo del año en curso, en la cual se planteaba que “las intensivas colocaciones de bonos internos llevadas a cabo hasta principios del cursante mes determinan que el Gobierno ahora debe recurrir a la colocación de bonos externos para obtener el resto del financiamiento contemplado en el Presupuesto, aunque ahora mismo la holgura para la flexibilización monetaria es ancha: La inflación acumulada es negativa, la anualizada está muy por debajo del límite inferior esperado, y la cobertura de las reservas internacionales es ahora mayor que nunca. El Gobierno debería salir lo más rápido posible a la venta de un bono externo de entre 500 a 1000 millones de dólares, y el Banco Central proceder a preparar la flexibilización cuantitativa tan pronto se coloque dicho bono”. El 29 de junio del año en curso se colocó un remanente de una emisión anterior de bonos soberanos por un monto de US$ 561.0 millones. Aunque no ha bajado la tasa de política, la flexibilización monetaria se ha expresado en un aumento de las reservas internacionales del Banco Central, y ha permitido que incluso dicha entidad realice operaciones de recompra de sus propios títulos.

Tercer Tiro
En la entrega citada se planteaba que había tres tareas urgentes y necesarias, y que “la primera era la ejecución de los ajustes, reasignaciones y redistribuciones del gasto público necesarios para asegurar que el déficit fiscal del Sector Público No Financiero termine cerca de los RD$ 75,589.2 millones presupuestados, equivalente al 2.3%. Un Presupuesto complementario orientado a reducir los gastos de las principales unidades ejecutoras de proyectos de inversión y a asignar mayores recursos a la protección social del Sector Publico instituciones y al medio ambiente debería ser enviado al Congreso antes del inicio del nuevo periodo de Gobierno”. Se mantiene el pronóstico de un Presupuesto complementario, pues no solamente es necesario reajustar y reasignar el gasto, sino  que también hay que tomar en cuenta las disminuciones de ingresos con respecto a lo presupuestado, pues aun tomando en cuenta el comportamiento esperado de los precios del oro y los combustibles, y asumiendo que el gasto se ejecute según lo presupuestado, el efecto de la disminución de los ingresos determinaría un déficit acumulado que ascienda al 2.5% del PIB, 0.2% del PIB más que lo presupuestado.