Artículo del Rector en el Listín Diario – jueves, 04 de agosto de 2016

acuerdos y convenios

Rolando Reyes

jueves, 04 de agosto de 2016

Primer tiro
El vencimiento de los acuerdos de Madrid debería vincularse con el Pacto Eléctrico, y con el Pacto Fiscal y su contrafactual fenoménico, representado por la revisión del sistema de exenciones impositivas.

La entrada al mercado spot de las empresas generadoras signatarias de los acuerdos de Madrid se produce un momento de precios mínimos del petróleo, lo que significa que aquellas empresas que utilizan derivados de este fósil podrían generar a costos marginales competitivos y seguir produciendo electricidad.

Las empresas distribuidoras tienen ahora una holgura mucho mayor para adaptar la cantidad de energía comprado a la demanda facturable y cobrable. Pero esa situación también representa una doble oportunidad para la revisión del nivel actual de los subsidios a los combustibles que utilizan las empresas generadoras conectadas al Sistema, y para la revisión del esquema de tarifas del servicio eléctrico que planteó el Presidente reelecto en las recientes elecciones.

Las condiciones necesarias y suficientes para disminuir el gasto tributario, reducir el gasto primario por subsidio, sin aumentar dramáticamente los apagones, están dadas.

 Segundo tiro
Las implicaciones del vencimiento de los acuerdos de Madrid serían muy diferentes si Punta Catalina estuviera lista para entrar en operación.

Se ha demostrado que la variable clave del sistema eléctrico es el precio promedio de compra de las distribuidoras a las generadoras.

La reducción de un 30% del precio de compra tiene un impacto en las pérdidas que es 2.7 veces mayor que una reducción de igual magnitud en la energía no facturada.

A pesar de que el impacto de la reducción del precio de compra es altamente favorable para la energía servida en las zonas y circuitos de alto índice de cobranza, el equilibrio financiero del negocio de la distribución de electricidad no se logrará si no se disminuyen las pérdidas en los demás sectores. Los únicos efectos permanentes se obtienen con la reducción del precio de compra que produce la generación de bajo costo, y con la disminución de la energía no facturada, y los números demuestran que cuando ambos se reducen en un 30%, el negocio de la distribución se coloca en la frontera del equilibrio.

 Tercer tiro
Aun con los precios actuales del petróleo, la disponibilidad de Punta Catalina hubiese sido catastrófica para los generadores del Acuerdo de Madrid, aunque su desplazamiento no tendría que ver con el manido planteamiento de la reducción de las perdidas. El impacto de Punta Catalina en la reducción de las perdidas es mucho más importante que la reducción del precio del petróleo, dado el carácter transitorio del segundo, y permanente del primero.

La reducción del precio de compra a través de generación a bajo costo debe ser primero que la reducción de las perdidas en distribución, pues la ecuación de las pérdidas totales demuestra que aunque el porcentaje de lo que se pierde en distribución se reduzca a cero, las mismas seguirían siendo igual a la diferencia entre lo comprado, y lo vendido y facturado.